Cítricos

Entorno al río Grande y al río Guadalhorce, las dos grandes arterias que riegan el Valle del Guadalhorce, se encuentra un inmenso campo de frutales donde el sello de identidad lo ofrecen, sin duda, los numerosos cítricos. En zonas como Pizarra, Cártama o Alhaurín el Grande es fácil perderse entre una verdadera selva de limoneros, naranjos y mandarinos.

El limón suele usarse como aderezo haciéndose imprescindible en los temas gastronómicos, se usa como refresco, como ingrediente en otras bebidas o como aliño en otros platos. Se caracteriza por su alto contenido en vitamina C, aunque también contiene A, B, ácido fólico y minerales.

Las naranjas y las mandarinas se suelen consumir al natural, tal cual, aunque también se pueden consumir exprimidas, para ello la comarca del Valle del Guadalhorce cuenta con una gran riqueza en variedades de naranjas y mandarinas pudiendo encontrar la variedad que más se ajuste a las preferencias de los consumidores. También son ricas en vitamina C, así como vitaminas del grupo B, D y E y ácido cítrico.

Esta riqueza y variedad de la comarca en sus cítricos se ve reflejada también en su gastronomía. Famosas son las mermeladas de naranja amarga, pero podemos encontrar también un amplio surtido de tartas, pasteles, bizcochos, macedonias, rellenos y salsas cuya base son los cítricos de esta zona.